17 de noviembre de 2015

Novecento


El domingo pasado representaron de forma completamente gratuita y hasta completar aforo la obra de Novecento, en la Casa de Vacas del Retiro. El actor principal fue Miguel Rellán. Mejor dicho, el ÚNICO actor fue Miguel Rellán, porque fue una de esas obras que se la carga a hombros un solo actor, con los huevos dorados.

Novecento hace referencia al nombre de su mejor amigo, un pianista de un trasatlántico de principios de siglo XX, en el que nació, se crió y del que nunca bajó. Miguel Rellán nos cuenta desde la perspectiva del amigo de Novecento la historia de tan peculiar pianista.

Escuchar a Miguel Rellán contar historias de Novecento me dejó con la boca abierta, le pone tanto cariño a todo lo que dice que sin decoración, ni música, ni nada uno ve una fotografía sólida de todo lo que dice. Incluso consigue describir la música con palabras de forma que suene en tu cabeza.

Empieza contando una anécdota del pianista muy elaborada, y cuando termina pasa a soltar chascarrillos y demás frases sin mayor importancia y me dio por pensar: "a ver como aguanta el resto de la obra a base de anécdotas sin que se haga ridículo, porque esta no es que le haya cundido mucho por muy interesante que fuese". Pero en seguida el guión te sorprendía y seguía un curso tan inesperado como natural.

Eso sí, el final me resultó demasiado ñoño para lo desenfadada que estaba resultando en resto de la obra, que tenía unos toques de humor casual muy simpáticos. Salvo esos últimos 15 minutos de drama forzado la obra es una maravilla. Sobre todo, teniendo en cuenta que es un regalo por el que no hay que pagar ni un euro para verlo.

3 comentarios:

  1. Pues la verdad es que siento que esos 15 minutos no te gustaran, pero si en general disfrutaste de la obra... pues es lo que cuenta.
    Besos!

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  2. Que una persona sola pueda conseguir eso tiene su mérito.

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