2 de noviembre de 2015

Movember


 
En noviembre hay una muy inteligente, trascendente, útil y sofisticada tradición de dejarse un mostacho. Así sin más. Tan tonto como suene, yo lo haría si pudiera, pero solo me sale bigotillo de mexicano prepuber. Así que, lo que hago es proponerme retos literarios como el triste ser, solitario, paliducho y sin amigos en que merezco convertirme cuando me salga barriga y se me caiga el pelo y ya solo se me arrimen los lobos porque empiezo a oler a presa fácil.

Así pues, noviembre lo dedicaré al reto de aventuras, que son libritos muy cortos y sencillos en general (está por ahí perdido el Conde de Montecristo, pero no suelen ser así). De hecho, ya me he leído uno, que comentaré no tardando mucho.

Y os dejo con videos de bigotes, porque molan. Particularmente Nick Offerman, este mola por encima de otros que molan.




Y unas reflexiones para no dormir.


7 comentarios:

  1. "Así que, lo que hago es proponerme retos literarios como el triste ser, solitario, paliducho y sin amigos en que merezco convertirme cuando me salga barriga y se me caiga el pelo y ya solo se me arrimen los lobos porque empiezo a oler a presa fácil."
    Eres un dramas.
    Don Quijote llevaba una de las barbas/bigotes más sofisticados del medievo y no esta en tu lista.

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    Respuestas
    1. Yo no he editado la colección! Jajaja
      Aparte, ya me lo he leído.

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  2. Totalmente a favor del bigote, muy a favor... Mi primer novio tenía bigote.

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  3. Me encanto eso de bigotillo mexicano pre puber...jujuju, yo soy un poco así, desbigotado, aunque en mi familia hay muchos mostachos frondosos y barbas.

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  4. Diablos.. a mis 37 y aun tengo un "bigotillo mexicano prepuber" sniff, sniff

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