21 de noviembre de 2015

Japón, me dejas to picuet III

Una vez más me he quedado con el culete torcido en clase de japonés. Esta vez por el nivel extremo de penitencia que hay que realizar cada vez que te saltas alguna norma social en Japón. Poniendo un ejemplo, siempre que tenemos que salir un rato antes de clase por el tema personal que sea, la profesora nos hace decir: "o-saki ni shitsurei shimase", que viene a ser como: "perdoname la vida, que voy a cometer una falta de educación, mil perdones".

En general, los japoneses tienen preferencia por pedir perdón por sus humildes
almas frente a otras cosas que haríamos nosotros, como dar las gracias. Así que, cuando alguien te sujeta la puerta o te hace cualquier tipo de favor desinteresado, nosotros diríamos gracias, pero ellos se disculpan por haberles hecho sujetar una puerta o lo que toque.


Por otro lado está el noble arte de dejarte los riñones para mostrar lo educado y humilde que eres así como presentación. Cuantas más hernias, más educado eres. Os dejo la imagen informativa para ver los distintos usos.

Así que ya sabéis, para hablar bien japonés, necesitais graparos los riñones a la espalda y acudir a un fisio cada dos semanas para desatar contracturas.

No sé vosotros, pero yo en esta
postura me peo vivo.

5 comentarios:

  1. Adoro Japón, pero es una cultura tan propia que cualquier extranjero que se acerque a ella, se verá ridículo haciendo lo que ellos hacen. Te recomiendo "Estupor y temblores" de Amelie Nothomb, en la que cuenta lo que "sufrió" en una empresa japonesa.

    Un abrazo.

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    1. Me falta tiempor de ir corriendo a por el libro

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  2. La autofustigación como estilo de vida...

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