15 de octubre de 2015

Throwback Thursday: Halloween Costume Recount


Como ya he dicho, llevo desde los 6 años disfrazándome aunque bien es cierto que desde que volví a España hasta que inculqué la costumbre Halloweenesca entre amigos hubo unos años de celebración solitaria y triste en la que no me disfracé. 

Estando allí recuerdo haber sido un mini esqueleto que brillaba en la oscuridad. Un esqueleto de cuello para abajo, gorila de cuello para arriba (yo tampoco lo entiendo). Un Scream de cara sangrante. Este fue de mis favoritos, tenía un sistema de tubos por dentro de la túnica y una válvula con forma de corazón que cuando apretabas se llenaba la máscara de sangre. Creo que volví a ser el esqueleto en algún momento, o alguna recombinación de los anteriores.

Luego ya en estas tierras pasé a hacer personajes más concretos, influido bastante por mi etapa de cosplayer fallida. Quizá uno de los que menos me gustan fue el de paciente de psiquiátrico, con identificación y todo, cuya originalidad brilla por su ausencia. Otro de mis favoritos fue el de Samara, por el susto que conseguía darles a las señoras solitarias en los aparcamientos y la sorpresa de muchos al comprobar que en verdad era un hombrecillo vestido de niña, sobre todo cuando iba a mear y me sacaba la chorra. Al año siguiente fui una víctima de Saw, con la trampa que sufre Amanda al principio de la segunda película. Luego hice un intento fallido de ir de Leatherface, del que me avergüenzo mucho pero aun así subiré foto.

Al siguiente reciclé un montón de cosas que tenía por casa: unos huesos de cabra encontrados en el campo y una bata de laboratorio que no iba a usar en la vida. Me cosí un delantal de charcutero y me hice varias cosillas con los huesos, entre ellos una máscara a lo Cubone pero con forma humana. La verdad es que este se acercó mucho más a Leatherface que el intencionado.

Y este año… ¡aun no lo he decidido! Dadme ideas, pero dignas eh, que para vestirme de zombie ya está el día de la marcha Zombie.



6 comentarios:

  1. Yo es que normalmente me he disfrazado de cosas bastante poco originales, aunque los disfraces que más triunfaron fueron la vez que fui de lolita japonesa (a pesar de que no paraba de hostiarme con los tacones) y la vez que fui de aviador.

    Hasta no hace mucho hacíamos fiestas de disfraces temáticas en casa de una amiga y echábamos a suertes los disfraces que les iban a tocar a cada uno. Cuando hicimos la fiesta de personajes de pelis de terror me tocó ser la prota de Audition (sí, otra nipona) y cuando hicimos la fiesta de actores clásicos me tocó ser James Dean.

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  2. Jajajaja. ¡Cómo te lo curras! Yo para los disfraces soy tan simple como en mi vida en general... por no decir cutrelux. Tenía pensado cuando se acercara la fecha, hacer también el mismo recuento en un post. ¡Me encanta! jajajaja.

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  3. Y a mí que no me gusta disfrazarme...

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