1 de octubre de 2015

PB&J


Los americanos tienen la costumbre de comer mierda, esto lo sabe todo el mundo. Ya sea mierda hiper dulce o mierda inundada en kétchup y grasa. Una de sus costumbres es la de combinar peanut butter con jam (mermelada), convirtiéndolo en un sándwich empalagosísimo conocido como PB&J. Siempre he odiado a muerte este maldito sándwich.
En la cafetería del colegio servían un menú muy gracioso. Los martes tacos industriales nivel Taco Bell, los viernes un trocito de pizza congelada malísima, los lunes spaghettis de fábrica precocinados, y el resto de días mierdas por el estilo. Todas las semanas igual, y nunca combinado con fruta y verduras. Para beber podías elegir entre brick de leche, batido de chocolate o zumos hiper azucarados. De postre jell-o, pudding o algo equivalente en cuanto al nivel de azúcar.
Yo era de los niños bien cuidados gastronómicamente y me llevaba mi bolsita de papel marrón con comida que me preparaba mi madre de casa. De comer el menú que ofrecía el colegio ahora tendría algún que otro problema de salud. Pero claro, lo malo de traerte la comida de casa es que era muy despistado, y eventualmente se me acabó olvidando en casa.
Cuando un niño aparece sin comida un día se le regala el menú de emergencia para niños olvidados. Un sándwich de PB&J. Y ya está. Ni un poquito de agua ni nada. Solo un sándwich de puro azúcar. Y eso para ellos es una comida digna para un niño.
Recuerdo que ni siquiera me lo comí, que sentí mucha hambre el resto del día y que lloré un poquito, pero no se me volvió a olvidar la comida en casa nunca más.



9 comentarios:

  1. Nunca he estado en colegios con comedor pero en el trabajo no falta el día que tenga que desayunar, comer, merendar o cenar según el horario que tenga ese día.

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    1. https://www.youtube.com/watch?v=6qbPazY5hAI

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  3. Culinariamente hablando, todo lo que tocan los estadounidenses lo destrozan.

    En Texas era muy común el T-bone Steak (un chuletón a la parrilla, vamos). No veas la cara que se me quedó cuando nos los sirven y un compañero de trabajo oriundo de allí agarra el ketchup y lo unta todo con un dedo. Qué pena de vaca sacrificada para acabar haciendo eso.

    Un saludo.

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    1. Estaba leyendo mi mensaje y quería decir "con un dedo de grosor", que a untarlo con un dedo no llegaba, jajajaja.

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