11 de octubre de 2015

Lady Gaga y el hotel de los horrores.

 
La primera temporada fue en su totalidad satisfactoria, con buenos personajes, buena intriga y una estética comedida. Lamentablemente en los dos últimos capítulos se hizo añicos y pasó de 100 a 0 en un momento.

La segunda temporada fue terrorífica, estéticamente muy potente y perturbadora, la trama un poco engorrosa, pero en general muy creepy.

La tercera no valía nada más allá de lo visual. Todas las brujas iban siempre monísimas, pero parecía que lo hubiesen escrito sin pensar en ningún objetivo en concreto, la trama brillaba por su ausencia. Aquí se unió Kathy Bates al equipo y fui feliz.

La cuarta no tenía ningún sentido. Había momentos musicales muy mal encajados y los personajes ganaban y perdían importancia sin lógica ninguna. Fue una gran decepción porque la temática de freaks de circo es de mis favoritas.

La quinta empieza mejor de lo que me esperaba. Infinitamente mejor. No podía estar más satisfecho, sobre todo con Lady Gaga.


Empieza con dos muchachas supuestamente suecas que acaban en un hotel de mala muerte que sin duda no ha renovado un solo tapizado desde que se abrió. No acaban nada convencidas y piden la fianza para irse a otro hotel, pero la recepcionista les niega ayudarlas poniéndolas muy tensas. Perdidas y desesperadas acaban aceptando una habitación allí y la recepcionista, con toda la antipatía del mundo, las deja en su mugrienta habitación. Pronto se dan cuenta de que en el hotel hay un olor rancio y nauseabundo y una de ellas llama a recepción para quejarse. Mientras, la otra chica se da cuenta de que el colchón está hinchado y se acerca a investigar. En seguida percibe que el olor viene de ahí y entre las dos retiran con torpeza todas las sábanas. Se quedan congeladas al ver que el colchón tiene una raja de arriba a abajo cosida de manera descuidada con hilo negro grueso. Claro está, deciden abrir las costuras.

This can never happen again.
Poco más puedo decir sin estropear el capítulo, porque gran parte de la magia estaba en ir averiguando qué narices ocurre en ese hotel. El misterio se mantiene a lo largo de todo el capítulo hasta que hay un par de flashbacks que desvelan buena parte de las incógnitas. El flashback a 1994 es de lo más perturbador que pueden mostrar en una peli gore para mi, aunque igual para cualquiera que no tenga ese miedo no le diga gran cosa. A esas alturas uno ya se espera cual va a ser la explicación, pero es tan siniestra la escena que te deja muy asombrado igual.

Lady Gaga hace de La Condesa y es el personaje típico de terror. También hace un poco de sí misma, pero versión gore. Eso sí, consigue dar mal rollo al nivel que requiere la serie a la perfección. Da mal rollo porque sabes que es una asesina gore y sin embargo permanece flemática ante cualquier evento. Es inteligente y aparenta saberlo todo, aparte del magnetismo sexual que irradia, consiguiendo convencer a cualquiera de cualquier cosa. Le resulta irresistiblemente encantadora a los niños, que son fácilmente convencidos para que vayan a jugar con los suyos propios. En ningún momento eleva el tono de voz ni da muestra alguna de enfado, sin embargo, cuando sus empleados hacen algo mal se retuercen de pavor. Claro que no hay motivo para enfadarse cuando uno no da más de un aviso ante cualquier error.

Claro que hay cosas que no molan tanto, como lo poco original que son los hijos con exactamente la misma estética que tienen un sin fin de niños en las películas de terror. El monstruo de esta temporada es aun más gratuito si cabe y se pasa un poco, pero es todo perdonable.

2 comentarios:

  1. Me he entusiasmado para verla por que freaks y las brujas fue una vasca decepcionante

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