10 de septiembre de 2015

Throwback Thursday: School Bus



Cuántas veces se han visto esos autobuses tan tiernos en las películas americanas. Mis padres nunca me llevaron al colegio en coche, no porque los dos trabajasen siempre y no pudieran. Su filosofía era la de no mimarme más de lo necesario con viajecitos en coche a diario, sobre todo teniendo un autobús escolar que no suponía cargo extra ninguno.

He de decir que es terriblemente incómodo montar en uno de estos trastos amarillos. Los autocares escolares de los que he disfrutado en España, cuando los he podido disfrutar, al menos tenían asientos. Estos no son más que una banqueta dura como una piedra y con el forro de plasticuero comido por las polillas, el tiempo y los niños especiales. Si tenías la suerte de montarte al principio de la ruta, o si eras de algún barrio con pocos niños, podías disfrutar de la banqueta para ti solo durante algún tiempo, pero en seguida se montaban demasiados niños de los necesarios y se acumulaban los culos en la banqueta, a lo que acababas estampado contra el cristal. Seamos sinceros, los americanos tienen el culo muy gordo ya desde los 5 años y yo, en mi raquítica forma, no tenía inercia alguna para defenderme de la suya.

El caso es que para mí el autobús este no me resultó ni tierno, ni mierdas. Fue bastante traumático en verdad, como cuando volví de NY con mi gorrito de pescador, al que cogí un cariño terrible, en el que se veía el emblema de los NY Yankees. El conductor me paró al intentar subir y me dijo: “¿es que acaso eres de los Yankees, muchacho?”. Yo le dije que no, que era de los Orioles, como todo vecino de MD, a lo que me respondió de forma brusca y con un evidente asco por mi gorra: “¿entonces por qué llevas ESO puesto?”. Me traumó tanto que me empezó a dar vergüenza llevar cualquier cosa con el emblema de los Yankees fuera de NY.

Vale que yo de pequeño era asocial y medio autista, pero joder con el conductor. Entre eso y lo poco que me gustaba el contacto con los niños mayores, le acabé cogiendo bastante asco al School Bus de los huevos. Y es que el miedo a los bullies tipo los Simpson, de esos que te roban el dinero del almuerzo, era algo real y cotidiano allí.

Encima mi ruta tenía el nombre de “Red Bus Route”, pero el bus seguía siendo amarillo huevo. ¡Qué despropósito!



12 comentarios:

  1. Yo sólo los conozco por ficción, y siempre quise subirme en ellos. Aunque siempre sospeché que lo que vemos y leemos no se asemeja a la realidad.
    Qué pasada del conductor! Eso también cuenta como bullying!

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  2. En lugar de un autobus Yankee, a mí me llevaba un Pegaso del 74 parecido a éste: http://www.fotobus.es/data/media/14/autocar_Pegaso_a_Len_3.jpg

    Sin embargo, los recuerdos son igual de horribles que los tuyos.

    Un saludo.

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  3. ohh!! siempre me daba curiosidad esos camiones de las escuelas...digo no me imaginaba que fuera la gran maravilla de tecnologia jeje, pero no me lo imaginaba tan terrible el asunto, pobre de ti!!
    a mi me veian mal si usaba playera del america :( siempre nos catalogan de #nacos" XD snif.
    saludos

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  4. Recuerdo que siempre he vivido lo suficientemente cerca del colegio de turno (de pequeño era muyyyyy nómada) como para ir andando. De hecho en mi ciudad natal sólo tenía que cruzar la calle para ir a clase.

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  5. ¡Vaya!
    No sabía que te criaste en USA. ¿Aún vives allí? Me parece muy interesante, es muy distinta la forma de crecer de allí a la de España.
    Deberías contar más cosas sobre ti. Espero que hayas podido superar el trauma de esos autobuses, no me los imaginaba tan incómodos.
    Besos!

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    1. Tune in on my next Throwback Thursdays to find out! Only on LTdA TV.

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  6. Jajajajaja, yo iba caminando al cole...

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