5 de agosto de 2015

Top 5 Femme Fatale del Scifi: 2º puesto




2.- T-X


1.- ????

Popularmente conocida como la terminatrix, este T-X no tiene sentimientos. Como que es un robot. La frialdad ante los gestos de crueldad siempre ha sido una faceta muy importante de las villanas femme fatale y no hay ser más frío que un robot. Al menos así era en los 80 y los 90, cuando la inteligencia artificial todavía sonaba a fantasía. Esta película, si bien es del nuevo milenio y ya existían películas como A.I., sigue el hilo de la saga y, por tanto, de la mentalidad noventera que se tenía de los robots.

Creo que no existe mujer más imparable que una que si la funden, la disparan, le arrancas un brazo, le aplastan con un camión, o lo que buenamente se le ocurra al sucio héroe de turno, no tiene más que hacerse líquido y volver a juntar los cachitos. De hecho sigo pensando que debería haber sobrevivido a su “muerte” al final de la película. Como no desintegres a la monstrua a nivel molecular no debería de morirse.

Sobre su personalidad hay poco que decir. No habla, no pestañea, no se relaciona. Tiene la mirada fijadísima en su objetivo y eso se nota. Tú la miras a los ojos y al instante piensas, “esta tipa tiene un objetivo…y lo va a cumplir”.

Tristemente Sarah Connor no hace aparición en esta entrega, relegando todo su peso en la villana. Arnold sigue haciendo exactamente el mismo papel que en la película anterior, no cambia ni las gracias, lo cual resulta un poco rancio. Esto
provoca que, en general, uno desee el triunfe de los malos. Si no es con Sara, no habrá sublevación.

La película tiene una escena que me gusta mucho, cuando Arnold le zurra de mala manera a la robot en el baño. Da bastante cosita ver a un armario agarrando a una finura de mujer de la cabeza y estampándola contra las coquetas baldosas del baño. Me encanta que tuvieran un par de huevos como para no cortarse por voces que dijeran que a las mujeres no se las puede pegar. Hombre, si vienen a aniquilarte, pues igual un poco sí, ¿no? No creo que estas mismas escenas se pudiesen mostrar hoy en día con toda la violencia que contienen. Que ni siquiera es una mujer, es una maldita máquina exterminadora hecha de metal, pero lamentablemente las feminazis han tomado el poder de la razón y no atienden a razones. Para bien y para mal. 


Otra cosa que me hace gracia es que se mofen del hecho de que no se despeina en toda la película. Vamos a ver, si con echarte un poco de gomina de la buena se te queda el pelo que parece hormigón, ¿no se le va a quedar el flequillo en su sitio a ésta, que está hecha de metal?

2 comentarios:

  1. Me parece muy bien que puntualices sobre los efectos de la gomina en el cabello. Ahora creo no se utiliza tanto, pero en los noventa fue una locura. Que desastre de década los noventa, por cierto...

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    1. Los noventa fue una locura estilística, sí, no solo en gomina. Recuerdo ese afán por hacer que todo fuese denim...ay!

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