20 de agosto de 2015

Throwback Thursdays: Yard Sales


Era costumbre en Estados Unidos que cada señorito hiciera de vez en cuando una limpieza a fondo de su casa, sacando todos los objetos que uno ya no quisiera al jardín para venderlos. Esto típicamente se llama Tag Sale, Yard Sale, Garaje Sale, o semejantes, según el estado. En Maryland cuajó llamarlos Yard Sale y se hacían típicamente los sábados. No hacía falta licencia de ningún tipo, simplemente sacabas tus tesoros no deseados al jardín y a vender entre los vecinos.

Mis padres eran mucho de ir todos los sábados a estos mercadillos individualizados y yo siempre iba con ellos, claro. En general uno encontraba objetos rancios de toda índole, pero de vez en cuando hallabas tesoros bien chulos. Así es como mis padres consiguieron la máquina de escribir Underwood, que tienen todavía decorando el salón, o cómo yo conseguí la mía eléctrica, que ya estoy tardando en recuperar del pueblo. 


En general los Yard Sale eran una fuente inagotable de antigüedades con mucha personalidad, porque otra cosa no, pero a los americanos les encantan las americanadas (vaya tela de frase) y a mis padres aún más. Diría que el sótano de la casa del pueblo está decorada en un 70% con antigüedades que les sacamos a los vecinos a precio de ganga. Letreros antiguos de Coca-Cola, bates de baseball y pelotas firmadas, alguna que otra antigualla de los años 50 que parece sacaba de Pearl Harbor, y otro sin fin de tonterías que no recuerdo.

Pero vayamos a lo importante, lo que sacaba yo de todo esto. A mí lo que más me gustaba de los Yard Sales era poder ir completando mi colección de Goosebumps, que en español se llaman Pesadillas. Por muy populares que fueran, algunos se habían publicado en años ya olvidados y en las tiendas ya no se encontraban ejemplares por debajo del número 100.

Aún sigo con grandes huecos en mi colección, pero con los suficientes tomos como para calificarlo de eso mismo, de una colección.


PD: Si tienen por casualidad algún tomo en inglés primera edición que me falte háganmelo saber, ¡y os vendo mi alma si hace falta! No creo que haya suerte, pero por si acaso: and.pachpan@gmail.com

8 comentarios:

  1. Que maravilla la Underwood, siempre me llamo la atención lo de los mercadillos que se veían en las películas americanas y me preguntaba si era habitual o solo una licencia filmica, ya veo que es lo primero

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    1. No se inventan absolutamente NADA en las películas.

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  2. Cuando estuve currando por Texas ya me di cuenta que la ficción de las películas se parece a la realidad más de lo que parece.

    Un saludo.

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    1. En el fondo tienen muy poca imaginación, pero nos suena todo raro nos encanta.

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  3. Igualito que en España, aquí intentas hacer algo así y te tratan como si hubieras matado a Kennedy y Manolete. Pero eso sí, comete delitos a lo grande y te pondrán la alfombra roja...

    Bueno, que se me va la pinza, que pena que aquí no se lleve hacer esas cosas. :(

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    1. Jajaja siempre podrás vender cosillas en la tabacalera gratis!

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  4. Anda, ¡¡¡entonces esos mercadillos a la puerta de casa que salen en las películas se hacen de verdad!!! Que guay Y que oportunidad así como morbosa de conocer un poco más a tus vecinos, ¿no?

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    1. Eso es lo mejor, ver la mierda que sacan los vecinos jujuju

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