12 de agosto de 2015

María Sabina ★★☆☆☆

María Sabina, de Camilo José Cela. 

5 adjetivos: poético, conceptual, aleatorio, iterativo, rompecabezas.

Lo malo si breve, no tan malo. Esto solía decir mi profesora de lengua como broma. Esta obra de teatro no es que sea mala, es que “no es mi tipo”, como se suele decir en las aplicaciones estas. Tiene una estructura que se repite a lo largo de los actos, o melopeas, a modo de poema. Cada vez cambia ligeramente dando a entender lo que ha pasado. Si te lees solo una melopea te vas a quedar exactamente igual, porque por sí solas no tienen sentido ninguno.

La obra cobra sentido a la larga, si es que se puede decir que esta obra tenga sentido alguno. El caso es que me debo de estar volviendo más sensible a la poesía o algo, porque al terminármelo sí que me fui con una cierta idea de qué le había pasado a María Sabina, aunque no haya nada explícito en toda la obra, salvo su ejecución.

Esta forma de escribir teatro es tan rara que no me llegan los conocimientos literarios para poder explicarlo en condiciones, así que pondré un extracto que ilumine un poco el rollo que tiene. 

Soy una mujer que bebe la sangre de los niños
Soy una mujer que bebe la sangre de los mozos
Soy una mujer que bebe el humo
Soy una mujer que bebe el humo
Soy una mujer que bebe el humo
Soy una mujer de luz
Soy una mujer que anda sola
Soy una mujer que anda sola
(...)

Se lo fui leyendo a mi amigo en mi viaje por Guadalajara y no nos lo pudimos tomar demasiado en serio, fue una risa. Eso no quita a que se perciba el drama de María Sabina en el subconsciente. Vamos que yo no formo parte del público al que está destinada esta obra, aunque no me arrepiento de haberla leído, por eso de probar cosas nuevas. Otra cosa no, pero con Cela estoy aumentando mi bagaje de formatos en los que uno puede escribir una historia. Entiendo que cosas como esta, aparte del hecho de escribir bien, son las que otorgan el Nobel. 
    

3 comentarios:

  1. Le estás dando bien al reto Cela eh, yo creo que excepto La Colmena, que me encanta, de hecho es de mis libros favoritos, no me he leído nada más suyo

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    Respuestas
    1. "La palabra de un samurai tiene más valor que cualquiera de las piedras más preciosas del mundo. Cuando este dice que va a hacer algo, es que ya está hecho. No dice: “de acuerdo, te promete que lo haré”. ¿La razón? Pues porque decir y hacer son dos palabras sinónimas para un samurai."

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    2. "La palabra de un samurai tiene más valor que cualquiera de las piedras más preciosas del mundo. Cuando este dice que va a hacer algo, es que ya está hecho. No dice: “de acuerdo, te promete que lo haré”. ¿La razón? Pues porque decir y hacer son dos palabras sinónimas para un samurai."

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