21 de agosto de 2015

El carro de Heno: ★★★★☆

El carro de Heno, de Camilo José Cela


5 adjetivos: surrealista, gracioso, disparatado, superfluo, onírico.

Esta obra va a ser difícil de explicar. Entiendo que están todos muertos y es más bien una comedia del absurdo. Un grupo de personajes típicos de pueblo andan discutiendo y demás en la vida del más allá por sus asuntos de muertos. No tiene mucho más que esto, por eso trascendente, lo que se dice trascendente, como que no es.

Tiene momentos muy graciosos y es, en general, muy refrescante, sobre todo si te lo lees después de fumadas tipo María Sabina. Eso sí, el sentido del humor es un tanto bizarro y sin sentido, como la escena de la ortopedia. He tenido la suerte de que coincide con el mío, pero si no, supongo que no te levantará ni media sonrisa.

En general me ha gustado porque es como un aperitivo de obra de teatro. Tardas literalmente 10 minutos en acabarlo. Supongo que esta no se representa por sí sola, si es que hay grupos de teatro que les dé por hacer estas fantasías de Cela escritas en modo de obra teatral. Iban a ser graciosas cuanto menos.

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