14 de agosto de 2015

Asalto al castillo, Round 2

Continuando nuestro afán por asaltar castillos en el aire, vimos que se celebraba una feria medieval en San Martín de Valdeiglesias. Se llega bastante bien desde Vallecas, no más de una hora de viaje. Eso entre amigos es un momento.


El pueblo era bastante modesto, al igual que el mercado medieval, que era el estándar mínimo que ves en todos los pueblos. Un tanto decepcionante. Por otro lado, el castillo había sido reformado en una especie de castillo centro cultural, con tarima flotante y otras moderneces que no pegan ni a tiros en un edificio como éste, pero bueno. Conseguimos colarnos por los escondrijos de alguna sala y sacar fotos chulas, así que bien.

Lo que realmente nos dejó con el culo torcido en este viaje fueron los Toros de Guisando. Las expectativas que nos habíamos creado no eran pequeñitas. Ya me estaba imaginando gigantescos toros de piedra en mitad de la montaña, ¿qué menos no? Al llegar allí te recibe un señor de voz de presentador de programa infantil, pero que luego seguro que tiene buena colección de braguitas usadas en el cajón del puestecito para oler mientras te mira sacándote fotos con los toros. Claro que si tuviera que trabajar solo en un minipatio como en el que estaban los toros, alejado por completo de la civilización, igual me pensaba lo de oler bragas.

Los toros de Guisando son cuatro mojones de piedra que no levantan mucho más de un metro del suelo. Sabes que son toros porque te lo dicen y porque tienen dos agujeritos en la “cabeza” en donde se supone que iban los cuernos. Los Toros de Guisanda son manatíes, en verdad. Como manatíes sí que sí, están perfectamente esculpidos y no hay duda del que el autor de esta obra estaba muy familiarizado con estas criaturas. Los carteles están mal todos, así que si alguno acaba perdiéndose en el campo de Ávila y llega ante el patio de los toros estos, estaría bien que fuera con un rotulador y pudiera tachar la palabra toro de los carteles y sobrescribir manatíes, que si no la gente se seguirá confundiendo. 

4 comentarios:

  1. Los toros esos serán parte del arte abstracto para dar rienda suelta a la imaginación del visitante.

    Un saludo.

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  2. Ejem... "alguien" que estaba una vez por Candeleda vio en un mapa que Guisando estaba cerca y allá que fue... ni toros ni gaitas (el paisaje precioso, eso sí). ¿Qué hacen los toros de Guisando en El Tiemblo y no en Guisando?

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