10 de abril de 2015

Who are you?



Hay momentos en los que uno se encuentra entre la espada y la pared. Te ves obligado a tomar una decisión que provocará una escisión entre lo que serás y lo que pudiste ser.

Hace poco me vi enfrentándome a un gran dilema que automáticamente negaría una gran parte de mi potencial y me encauzaría hacia otros caminos. Sobra comentar la dificultad de decidirse por una u otra opción, porque no es esta una situación marciana que nadie pueda imaginarse. Todo lo contrario, quien no se haya visto ya en la encrucijada se verá próximamente. Y si no lo hace de forma tan ciclópea lo hará poco a poco, sangrado a sangrado, con las pequeñas decisiones de la rutina diaria. Primero dará un paso y luego otro y antes de que se quiera dar cuenta, puesto que las pequeñas dosis se escapan de la consciencia, se verá tan alejado de quien quiso ser que le consumirá el horror si no lidia con ello de forma apropiada.

Superada la dificultad me decidí a abrir una de las puertas misteriosas, no sin dudar. Pero en ese mismo instante de resolución final eché la vista atrás para preguntarme que pudo haber sido. Me negué a dejar atrás la otra vía y la evocaba a menudo para así resolver mi curiosidad malsana. Quería saber como se hubiese resuelto todo por ese camino que tanto adoraba.

Me encontré recreando dos veces cada situación, desde dos perspectivas distintas, una real y una irreal. Como siempre he pensado, las decisiones que uno toma en situaciones imaginarias nunca suelen parecerse a las reales. Así pues, me vi obligado a dar un paso más hacia la verosimilitud y encarné mi otra mitad para saber con absoluta certeza quién sería esa persona mental.
Así es como me vi viviendo dos vidas, comencé a tener dos edades distintas, dos rostros, dos trabajos, dos entornos distintos y contradictorios. Distintos presentes pero, eso sí, el mismo pasado y el mismo espíritu.

Como es de esperar si apenas se tiene tiempo para vivir una vez en condiciones para vivir el doble de tus posibilidades ni te cuento. La dualidad siempre supone cierta locura y no fue fácil encontrar la proporción sana entre estos dos hombres, pero dentro de los desdoblamientos, el dual es el más perfecto. Por donde quieras que traces una línea la separación queda simétrica respecto del origen, con un centro por el que girar de forma euclídea sin perder el equilibrio ni la forma bella.

A pesar de haber superado la dicotomía de la persona otro gran mal se abalanzó sobre mi patético drama. La vida rechazada, aun siendo vivida, seguía sin ser factible. Seguía sin ser vida.

Aquí fue cuando me envenené a mi mismo por mi prepotencia. Esta otra vida empezaba a satisfacerme más que la otra. No había peor castigo que fantasear con las personas que dejaste atrás y hubieses podido ser y descubrir de forma innegable que una de ellas te lo hubiese dado todo.

A partir de este descubrimiento no hubo ni un minuto de descanso y paz mental. A cada segundo que pasaba quería retroceder y cambiar de parecer para escoger la opción correcta. Uno no debe de hacerse preguntas si no está capacitado para la respuesta y eso es exactamente lo que hice. Sufrí las consecuencias.

Entonces me di cuenta de que debía de tomar otra decisión más. Me encontraba de nuevo entre la espada y la pared, solo que esta vez era yo mismo quien blandía el arma que me asfixiaba. Después de dedicarme a mi anterior decisión estaba dispuesto a rehacerlo todo, a quemarme a mi mismo, purificarme y renacer de mis cenizas, como el que soy o como el que podría ser una vez más.

Fuese cual fuese la decisión esta vez uno de los dos tendría que morir. Mis dos vidas se batirían en un duelo sangriento de sentimientos y recuerdos vividos del que ninguno saldría ileso. El vencedor acabaría tullido emocionalmente cuanto menos.

Puede incluso que no resulte nadie vencedor.

Lo único seguro de este nuevo dilema es que el que muera morirá para siempre.

Nunca más echaré la vista atrás.

https://youtu.be/sb44-f5JmBY?t=1h3m51s

3 comentarios:

  1. Muy buena la forma de narrar!
    Algunas decisiones son difíciles de tomar, pero siempre sales ganando en cierta parte. Si aciertas bien, pero si fallas aprendes de tu error y te ayudará a tomar mejores decisiones en un futuro.
    Por cierto, el link del vídeo está empezado, no sé si está hecho aposta o no xd

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  2. Sí, efectivamente. Solo queria mostrar la confesión de Ángela sobre su doble vida y sobre los sueños que dejó atras y no puede olvidar.

    Es básicamente lo que intento complementar con lo escrito y no al revés aunque lo parezca jaja

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  3. y 50 sombras de grey?

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