8 de diciembre de 2010

Seré original: ¿cómo he llegado hasta aquí?

Me invaden las ganas de empezar con buen pie y ser original esta noche. Después de darle varias vueltas se me ha ocurrido a qué dedicarle esta primera entrada. Escribiré acerca de los motivos que me han llevado a empezar el blog. Insólito. Toda la culpa la tiene el señor Arthur Upgren, autor del libro La tortuga y las estrellas, disponible en amazon por tan solo $7.95.


Pero no os confundáis! Que no lo recomiendo! Es simplemente un libro sin rumbo ni objetivo concreto, una recopilación de anécdotas vitales relacionadas con la astrología, remotamente en su mayor parte, bajo la excusa de ser un libro divulgativo.


Como no hay mal que por bien no venga, me di cuenta de que era básicamente eso lo que quería hacer yo. Pero en un blog, que semejante colección de chorradas no merecen un libro (sí, es una indirecta, señor Upgren, le invito a explorar el fascinante mundo del blogger). He de decir que la idea del título también se lo debo a mi amigo Arturito, en el libro se menciona cierta creencia hindú:

Martín A. Cagliani

Los hindúes imaginaban una tierra hemisférica sostenida por los lomos de cuatro elefantes que a su vez descansaban sobre el caparazón hemisférico de una tortuga gigantesca que flotaba sobre las aguas del universo, en otras fuentes la imaginan como una semiesfera que se basaba sobre los lomos de unos elefantes de pie encima de una tortuga, a la cual soportaba la serpiente de la eternidad, que la encierra en su círculo simbolico.


 
Bien, esta fue la explicación mitológica de los terremotos para India y sus hindúes durante un buen tiempo. Hasta el momento creía que lo de la tortuga era una parodia de las explicaciones acerca del universo de las antiguas culturas que ideó Terry Pratchett para su famosa saga ( Mundodisco descansa sobre 4 elefantes que a su vez descansan sobre Gran A'tuin y bla bla bla ). Qué infeliz, solo bautizó a la tortuga. 


Otro mito que me gusta mucho es el de Atlas, no sé si por el mito en sí o por que me recuerda a las clases de mi querida Cuervo. Recoge la titanomaquia que Atlante fue de los Titanes líderes en las batallas que tuvieron contra las deidades más jovenes, los Olímpicos. Para explicar un poco el por qué de la lucha aquí va una explicación rápida.


Crono mató al tirano de su padre y para retorcer el asunto éste le avisó del mismo trato que recibiría de sus hijos, a lo que Crono razona: me los tendré que comer. Uno tras otro se va comiendo a sus hijos según fueron saliendo de su mujer-hermana. Llegados al quinto y sexto hijo, su hermana-mujer Rea le da la triste noticia de que ha parido un caballo y una piedra, pero Cronos no hace ascos a nada llegados a este punto y los incluye en su morboso menú. Lo que no sabía el tonto de Cronos es que, naturalmente, su mujer-hermana había parido a Zeus y Poseidón y no a la inocente piedra y al presuntamente inocente caballo. Aunque viendo como familias modernas de la antigua Grecia formadas por mujeres y toros tienen de vástagos continentes, la confusión es comprensible. El caso es que, como no podía ser de otra forma las dediades de las dos generaciones y los respectivos amigos invitados al partido acatan órdenes de profetas y luchan a muerte. Como tampoco podía ser de otra forma el equipo perdedor es castigado y, a ser posible humillado. A Atlas le tocó levantar los pilares que separan el cielo de la Tierra. Con las rodillas, nunca con la espalda. Recomendaciones para una columna sana.


Y esa ha sido la maravillosa historia de por qué la cabecera presenta a un humanoide que supondremos es Atlas paseando a una tortuga tan grande como él con una correa extensible de perro (fíjense que en la espalda de la tortuga caben de buena manera 4 elefantes y el mundillo que tiene Atlas encima, que cuando hago el tonto con photoshop lo hago en condiciones).  


También los vikingos imaginaron que algo había debajo del mundo sosteniéndolo, pero es un mito tan aburrido que no me voy a molestar. No tengo ni idea de los mitos de otras mitologías, aunque seguro que pensaron algo. 


Por cierto, La Metamorfosis, Ovidio

¿Veis?, con las rodillas, nunca con la espalda.


2 comentarios:

  1. Dios mio señor como se explaya, valla forma de explicar porque empezaste en este mundillo de los blogs, creo que hasta ahora nadie habia escrito tales cosas y mucho menos de la forma que ustez lo hizo, pero bueno seas bienvenido a este nuevo mundo donde espero que sigas escribiendo y no hagas como el resto de nosotros que lo hemos ido avandonando...
    saludos

    ResponderEliminar
  2. Genuino :)
    Me has alegrado mi tarde de estudio de grupos empresariales mediáticos :)
    * No me había dado cuenta hasta ahora de tu sutil manera de publicitar tu blog :P

    ResponderEliminar